Su denominación más común es la de Puebla de
Alfarnate ya que, durante la Edad Media, se daba el nombre de Puebla
a los núcleos urbanos creados en territorio conquistado a los moros
y por extensión a cualquier localidad de nuevo establecimiento.
El término municipal está rodeado de montañas, entre las que
destacan las sierras de Enmedio, del Jobo y Palomera
La villa está atravesada por el arroyo Alfarnate o del Palancar, que
desemboca en el río Sabar. Las calles, de corta extensión, son en sí
mismas un monumento, llenas de cal y adaptadas al terreno como en
casi todos los pueblos de la Axarquía
la
Antigua Venta de Alfarnate, ubicada a dos kilómetros del casco
urbano. Se trata de un establecimiento hostelero construido a
finales del siglo XVII y que, con las naturales reformas, continúa
funcionando como tal. Basta recordar que antaño fue visitada por el
rey Alfonso XIII o los famosos bandoleros ‘El Tempranillo y Luis
Candelas
Las fiestas patronales en honor de la Virgen de Monsalud (12 de
septiembre) son las que tienen una mayor raigambre en el pueblo. Ese
día tienen lugar ‘Las Embajadas’, que es como se conoce en esta
localidad la fiesta de moros y cristianos.
Además de los ‘huevos a lo bestia’ de la Antigua Venta de Alfarnate,
los platos más típicos de esta localidad son el ajo-blanco, la cata,
las cachorreñas, las gachas, las Además de los ‘huevos a lo bestia’
de la migas o el choto frito
Cuenta con
varios alojamientos y hoteles rurales como el almazara